miércoles, 7 de diciembre de 2011

MIGUEL ORTEGA: otro Hijo Predilecto en mi pueblo

Decir que Miguel Ortega lleva toda su vida cantando no es una figura retórica, sino la pura verdad. Debutó con sólo cuatro años en la peña Juan Breva de Málaga, delante de serios cabales y apadrinado por su paisano Paco Cabrera. Entonces ni el pequeño Miguelito ni sus padres imaginaban que iba a ganarse la vida gracias al flamenco ni que 30 años después iba a conseguir el mayor galardón del género en el universo cantaor: la Lámpara Minera del Festival Nacional de La Unión (Murcia). Pero la consiguió el año pasado, y tal logro lo ha impulsado de tal forma que ha logrado dejar de cantar patrás, como se dice en el argot flamenco, para ser un artista cotizado.

Su rostro se ha puesto de moda, a su pesar, porque el Ayuntamiento de La Unión, presidido por el alcalde, Francisco Mª Bernabé (PP), protagonizó un encontranazo mediático con el cantaor palaciego al negarse a pagarle el premio -15.000 euros-, lo que llevó a Ortega a denunciar a los organizadores del célebre festival en la prensa y en los juzgados, hasta conseguir cobrar. Otros artistas premiados en la edicion de 2010 no cobraron el importe de sus premios hasta que él no hizo pública la situación. Incluso anunció este verano que ha compuesto un fandango referente a este asunto. El artista fue vetado de la siguiente edición del festival, a pesar de que la tradición manda que el ganador de la Lámpara inaugura las actuaciones del festival del año siguiente. "Siento gran impotencia porque somos artistas y de política no entendemos nada", dijo Ortega.

Curiosamente, ha sido el grupo municipald el PP de Los Palacios quien llevó la moción al pasado pleno de nombrar a Miguel Ortega Hijo Predilecto, propuesta que fue votada por unanimidad, incluso por un PSOE que cuando gobernaba en la anterior legislatura ni siquiera dispensó un recibimiento al artista tras haber sido proclamado la revelación del año en La Unión y aplaudido como tal en todos los medios de comunicación del país. Ser profeta en su tierra es, sin duda, lo más difícil. Otros artistas de la talla de Juan Peña El Lebrijano, de 72 años, han conseguido el mismo reconocimiento muy recientemente. Miguel Ortega acaba de cumplir 35.

El cantaor palaciego, que comenzó su trayectoria en colegios y ferias de la provincia de Sevilla, participó con nueve años en el festival flamenco de Camas. Tras su paso por muchos festivales andaluces, a los 12 años participa en un programa cultural de la Junta de Andalucía en Italia. En 1989 recibe la 'Venencia Flamenca' del Festival de la Mistela de su pueblo, organizado por la tertulia El Pozo de las Penas. Otros muchos premios jalonan su biografía, entre ellos, el segundo premio de la Federación de Peñas Flamencas de Sevilla 1995, el primer premio juvenil y el primer premio en Coria del Río 1996 y 1997, primer premio por alegrías y segundo premio por mineras en el Festival de La Unión 1999, primer premio por soleá del Festival de La Unión 2000, primer premio Candil 2000 en Manlleu (Barcelona) y primer premio Yunque Flamenco 2005 en Barcelona. Como cantaor de acompañamiento al baile, ha actuado junto a figuras de la talla de María Pagés, Javier Latorre, Javier Barón o Isabel Bayón.

  • Este texto, algo resumido, se publica también hoy en El Correo de Andalucía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Alvaro por tus palabras y apoyo. Un abrazo de Miguel Ortega

Álvaro Romero Bernal dijo...

Tú te lo mereces, Miguel.
Un abrazo fuerte, y cuídate.