martes, 12 de agosto de 2008

Mulos y burradas


Siento rabia cada vez que me muerdo la lengua, o esta pluma cibernética del teclado, para no decir el nombre de mi pueblo, que sale en los papeles por las catetadas que alienta su Ayuntamiento. El último espectáculo no ha sido el nombramiento como joven palaciego ejemplar de un novillero ni el recibimiento oficial de las gemelas del Gran Hermano que luego posan a cuatro bolas por cuatro perras gordas en el interviú -referentes cargadísimos de valores para los niños que han de aprender cómo funciona el mundo-, sino un celebérrimo concurso, muy prestigioso entre lo más granado de la población, que consiste en moler a palos a unos mulos para que tiren de piedras de 400 ó 500 kilos. Las nuevas normas establecen que sólo vale la voz de su amo, pero la realidad esclavizante es igual de insoportable. Según la jovencísima concejala de Festejos, "con este concurso se recuerdan los tiempos en los que estos animales eran indispensables para las tareas diarias en nuestras marismas y campiñas, a la vez que rendimos homenaje al mulo en una tierra, como es la nuestra, donde los équidos tienen tanta relevancia". Toma tomate. La chiquilla, que dice lo que le mandan, no sabe de la misa la mitad y ni siquiera sabe a dónde cae la marisma y a dónde la campiña. Pero a lo peor supone la muchacha que "las tareas diarias" de estos cuadrúpedos consistían en arrastrar piedras gigantescas y que así ganaban "relevancia" y que no hay mejor manera de rendirles "homenaje" que obligándolos ahora, por capricho de burro, a jalar de estas moles hiperbólicas. Sinceramente, creo que la concejala no dice lo que piensa, aunque me temo que tampoco piensa lo que dice. Rasgo muy extendido entre la baja clase política.


Al margen de declaraciones en conserva como éstas, lo más lamentable es que el concurso continúa año tras año y nadie se atreve a eliminarlo de la faz de mi pueblo por miedo a perder un voto o un puñado de euros. No voy perdido. Creo firmemente que la mayoría de los políticos -incluida la oposición- consideran vejatorio, anacrónico y hasta inmoral el concurso de los palos a los mulos; pero ninguno dice esta boca es mía, simplemente porque el de arriba no lo hace y porque todos saben que en política pueblerina no es cuestión de perder amistades por unos mulos de mierda, a pesar de que sus asnales dueños o no voten ni siquiera o boten de otra manera. Tampoco la asociación protectora de animales, siempre encandilada con los perritos, se atreve a alzar su vocecita, no vaya a ser que pierda la subvención que religiosamente recibe. Así que los burros bípedos rebuznan a sus anchas y terminan felices con copas, plaquitas y a lo loco.


Un día de hace ya muchos años, cuando yo trabajaba en la tele municipal y uno de esta tribu partió un trípode de la cámara al conducir borracho un caballo desbocado, me desahogué en pantalla diciéndoles lo que merecían. Todo el personal, político y politizado, mantuvo un incómodo silencio. Al día siguiente, uno de los burros que decía ser presidente de no sé qué, se presentó en la redacción dispuesto a partirme la cara. Yo se la di, cabalmente, y entonces no supo qué hacer. Supongo que no estaba acostumbrado a dar la cara, sino la coz. Ahora que nadie les hace frente, es posible que piensen en hacer del arrastre de piedra con mulos un deporte olímpico. No sabemos si el Ayuntamiento se entusiasmará.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

CON CARENCIA DE PELOS O SIN ELLA,NO HAY QUE ESFORZARSE MUCHO PARA DARNOS CUENTA LA CANTIDAD DE ATROCIDADES Q COMETEMOS LOS "HUMANOS", Y DIGO ESTO PORQUE HAY CADA INUTIL SUELTO QUE NOS HACEN PENSAR COMO LOS ANIMALES QUE HABITAN EN EL ZOOLOGICO ESTAN PRIVADOS DE LIBERTAD URBANA Y A LOS QUE LE HACEN FALTA ESTAR ENCERRADOS EN JAULAS DE HORMIGON SIGUEN DEAMBULANDO POR NUESTRA SOCIEDAD,EN ESTE CASO NO SABEMOS QUIEN ES MAS ANIMAL LOS MULOS O LOS DUEÑOS DE TAN SACRIFICADO MAMIFERO, PERO ES TAN LAMENTABLE EL ADJETIVO QUE NO MERECEN EL CALIFICATIVO DE ANIMALES,PUES CREO QUE LES QUEDA GRANDE,NO SE QUE OCURRENCIA PUEDE PASAR POR LA MENTE SI LA HUBIERA DE UN MISERABLE DUEÑO DE MULO SACRIFICANDOLO A TIRAR DE PIEDRAS,A DAR EXCESIVAS GALOPADAS,ETC...PARA ELLOS PASARLO PIPA CON LA TIPICA CERVEZA EN LA MANO,Y SU PAREJA TIPICAMENTE REUNIDA CON SUS HOMOLOGA ESPERANDO COMO SU VALIENTE MARIDO, DISFRUTA MALTRATANDO AL MULO,DE VERDAD YA NO SE QUE ES LO CORRECTO O LO INCORRECTO O (EN LOS TIEMPOS QUE VIVIMOS PODRIAMOS CATALOGAR CORRUPTOS O INCORRUPTOS,PERO ESO ES OTRO TEMA QUE SE VA VIENDO VENIR)A LO QUE VAMOS, Y NADIE HACE NADA NI POLITICOS, NI AUTORIDADES NI NADIE QUE CHUPE DE LA TETA,PERO ME QUEDO CON EL ESTRIBILLO DE UNAS SEVILLANAS QUE DEDICARA A TAN NOBLE ANIMAL, INTERPRETADAS POR EL GRUPO DE SEVILLANAS DE LA LOCALIDAD GADITANA DE ROTA ECOS DEL ROCIO Y COMPUESTA POR MIGUEL MOYARES QUE DICE ASI:
EL NUNCA QUEMO EL MONTE
NI MALTRATO A LOS CHIQUILLOS,
TAN LISTO COMO ES EL HOMBRE
Y TAN TORPE EL BORRIQUILLO.

Manuel dijo...

Querido Álvaro. Es normal que en un lugar con esos alcaldes, presidentes y directores, se fomenten esas actividades tan ilustradas. Y digo yo que si de lo que se trata es de recordar viejas costumbres, la concejala en cuestión podría arrastrar esas piedras con sus hombros, porque el ser humano, antes de domesticar a los animales, algo que ocurrió básicamente ayer por la mañana, hacía sus labores agrarias a golpe de corazón. Además, así nadie la olvidaría a ella misma. Por cierto, ¿cómo se llama?

Álvaro Romero Bernal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel dijo...

Gracias por el detalle. En estos casos, es importante señalar con el dedo, saber quién dice qué porque no todos los políticos son iguales aunque chupen del mismo bote. Y tranquilo, ¡no pierdes elegancia!

Álvaro Romero Bernal dijo...

Quiero insistir y matizar algo con respecto a esta entrada que sirve para todas las demás. Lo hago por haberme sobrevenido cierto conflicto con el entorno de la política cuya actuación en el caso de este concurso se critica aquí. Cuando me referí en una respuesta (suprimida para evitar alargar el conflicto, innecesario) a "su ralea" creo que se entendió perfectamente que lo hacía en la primera acepción del diccionario que se refiere a especie o clase, política por supuesto. En ningún momento he pensado, ni creí que nadie pudiera hacerlo, en su familia o linaje. ¡Lejos de mi intención y de mi estilo mezclar lo personal con lo profesional! Yo no tendría ni derecho ni conocimiento para hablar de la vida privada ni personal ni familiar de nadie, que merecería, en cualquier caso, todo el respeto del mundo.

En este sentido, quiero insistir para este caso y para todos: cuando hago comentarios referentes a personas, siempre focalizo, aunque no lo especifique, su labor profesional o pública, jamás la personal.

También es cierto que, por desgracia, hay todavía quienes no saben separar lo personal de lo profesional, tal vez porque en sus vidas las dos facetas se resumen en la misma. Peor para ellos.

Alejandro dijo...

No sé como te llamas pero, machote, no tienes ni zorra idea. He acabado aquí porque le dí al google la frase "arrastre de piedras mulos" y me encuentro con un artículo (¿¿¡¡!!??) que segruo te ha quedado muy políticamente correcto, pero derrama ignorancia por sus cuatro esquinas.

Trabajando donde trabajas -El Correo- no me cabe duda de la de medallitas de la "hiprogresía" que te van a dar, igual hasta te nombran algo en "canarzú" a este paso, pero te ha faltado un detalle clave a la hora de soltar la sarta de falsedades que has soltado. O sea, una sola imágen, un vídeo donde se vea eso de los palos.

Por tanto no me merece usted el menor respeto. El buen periodista nunca miente y usted lo ha hecho a lo grande en este comentario.

Lo malo es que siempre habrá algún cretino que se lo creerá y todo. Lo de los palos, claro...

Álvaro Romero Bernal dijo...

Si no sabes quién soy, no será porque me escondo. En "mi perfil" tiene usted la información precisa. De usted, en cambio, sólo sé que se llama Alejandro y que le gusta el concurso de los palos a los mulos. Para su información, ni pretendo ser políticamente correcto ni aspiro a ninguna plaza en "canarzú", como usted dice. No me hacen falta ninguna de las dos cosas, por fortuna. A lo mejor usted sí aspira a una plaza ilustrada en la junta directiva del susodicho comité organizador del borrico certamen. El caso es que el concurso me parece una vergüenza porque no consigue ilustrarnos sobre las labores de estas bestias en los campos de antaño, sino sobre otra tropelía más contra los animales, que son muy divertidas. En cuanto a lo de los palos, es posible que en los últimos años, por miedo a los vídeos que usted reclama justamente, se hayan suprimido. Así lo especifico yo en mi artículo. Pero también añado que el numerito sigue siendo igual de esclavizante y absurdo. Creo que tengo derecho a opinar lo que opino, al menos mientras vivamos en un país libre que no apalee a quien opine libremente.