jueves, 18 de agosto de 2011

Propaganda Fide, indignados sin causa y Benedicto S.A.

A estas alturas del verano o de la crisis, parece meridianamente claro que está de moda indignarse. Por lo que sea. No eres nadie si no te indignas. Aunque tiene su puntito apuntarse a lo del 15-M, hay otros vericuetos por los que colarse o colocarse en ese paripé de conciencia rebelde con lo primero que nos digan por ahí. Por ejemplo, es de recibo indignarse con los políticos, pero no tanto con el ciudadano medio que sólo mira para sí y cómo engañar a Hacienda, que es lo más natural del mundo. Es de recibo indignarse con los banqueros, pero no tanto con los estúpidos que se dejaron engañar por ellos. Es de recibo indignarse con los sindicalistas, pero no con los futbolistas, que tienen bula especial cuando de una huelga general se trata. Políticos, banqueros y sindicalistas, que asumen un riesgo social enorme por defender unos ideales -todos en la plaza pública, sujetos a valoraciones individuales infinitas, aunque entre ellos pululen también los sinvergüenzas-, son los más odiados, sin embargo, por una sociedad que no ataca, por definición, ni al mediocre estafador ni al idiota tragabollos ni al mimado profesional del potente circo futbolístico. Pero a poco que se reflexione, se descubrirá la enorme simplicidad de criticar a responsables que llevan en sus estipendios el plus estipulado para soportar tales críticas y nunca a irresponsables que sólo una sociedad adormecida podría indultar a diario. No sé si será el signo de los tiempos o el tiempo de muchos signos sin significados reales.

El caso es que de un tiempo a esta parte, uno comprueba con asombro la rentabilidad moral de no hacer nada frente a la seguridad de ser atacado si se emprende un proyecto o se está enfrascado en él. O lo que es lo mismo: compensa ver los toros desde la barrera -y entiéndaseme la expresión, por favor, como una simple metáfora, no como una invitación a la decadente tauromaquia. Con estos principios nihilistas, se entiende la generación ni-ni de la que tanto se habla; los ataques sistemáticos a un gobierno que no creó la crisis, sino que fue aplastado por ella, de tan global; y, en estos días, la facilona crítica a la venida del Papa a Madrid.

Para indignarse, insisto, habría que hacerlo por algo. Como para rebelarse. Y tener, además, suficiente crédito moral para hacerlo. Y sólidos argumentos para presentar alternativas factibles. Lo demás, es el cacareo inútil de las barras de los bares. ¿Qué alternativa presentan los que tanto critican a los políticos, es decir, en rigor a esta democracia representantiva que tanto le costó conseguir al género humano? Alguno estará pensando en su líder salvador y a mí me dan escalofríos. ¿En qué alternativa están pensando los que atacan duramente a los sindicatos? Habrá quien tenga la respuesta clarísima, y a mí dan escalofríos otra vez. ¿Y por qué se indignan tanto con la llegada del Papa a la capital de España para las Jornadas Mundiales de la Juventud? La respuesta parece estar en el aire: porque el dinero que cuesta la visita podría entregarse a los pobres; porque habrá gasto público innecesario; porque España es aconfesional... Aún así, me parecen razones absolutamente banales. E intentaré explicar por qué.

Vaya por delante mi disconformidad con la actual situación de la Iglesia, de su jerarquía y de sus componentes más representativos, como el Opus Dei, el Movimiento Neocatecumenal o los Legionarios de Cristo. Esperanzado en los postulados de un Concilio Vaticano II -de hace medio siglo- que la Iglesia oficial se ha pasado por el forro de su provindencial chaqueta, soy perfectamente consciente de que la Iglesia que existe no se parece en nada a la que algunos soñamos.

No obstante todo ello, que el máximo representante de Cristo en la Tierra presida unas jornadas en nuestra capital a las que concurren millones de jóvenes venidos de los cuatro puntos cardinales no me parece mal. En primer lugar, porque puede ser un motivo de esperanza y un aliciente constructivo para tantos jóvenes sin horizonte; y en segundo lugar, porque a nuesto país le puede venir estupendamente este baño intercultural con el denominador común de Jesús de Nazaret, al menos en teoría, por no mencionar los beneficios económicos que para la hostelería puede reportar.

Cada vez que oigo ese argumento manido de que si el Vaticano vendiera sus riquezas se podría acabar con el hambre del Tercer Mundo, se me ocurren al menos dos razones para repelerlo. La primera es que, evidentemente, el problema del hambre no se soluciona con una inyección puntual de dinero, por exagerada que sea, pues se trata de un conflicto estructural que requiere soluciones estructurales y a largo plazo. Aquello de la caña de pescar en vez del pescado sigue siendo una asignatura pendiente. La segunda es que las alternativas a esa riqueza vaticana son infinitas, empezando por los bancos -que presumen de obras sociales para sus propios beneficios-, siguiendo por las grandes fortunas -que montan fundaciones sólo para desgravar- y terminando por los particulares de nuestro primer mundo, incluyendo a un servidor, que no están dispuestos a desprenderse de ningún detalle de su escandoloso bienestar para solucionar decididamente esta tragedia tan vehementemente mostrada en los negritos comidos por moscas en los telediarios. Contra esto se podrá argumentar que los principios de Cristo son justamente el compartir absolutamente todo, el amor fraterno. Pero también hemos de recordar que la exclusiva de esta moral fraterna no la tiene el Cristianismo, y ni siquiera alguna religión, sino que es consustancial a los principios democráticos e incluso a los postulados éticos de nuestra civilización occidental. Si la Iglesia Católica no hace nada -o poquísimo- por solucionar este drama, comete la misma insensatez -o vileza- que las demás instituciones que también podrían hacer algo, pero no más.

La razón del gasto público es la más débil de todas, pues si no el 100%, al menos un porcentaje muy cercano será asumido por particulares -entre patrocinadores, voluntarios y asistentes. Si hay gasto público, será como en otros acontecimientos de parecida envergadura. Nadie ha sacado una pancarta porque se corten avenidas o calles enteras por una carrerita de Fernando Alonso o por la llegada de un jeque árabe a Marbella, por poner ejemplos tan peregrinos como reales. Por contra, el gobierno -que no ha puesto pegas- sabrá a la postre el beneficio que el IVA de tantas compras circunstanciales le va a reportar.

El argumento de la aconfesionalidad de España no sirve para poner trabas a ninguna concentración. Si nadie protesta por que se corten privilegiados recintos urbanos en determinadas jornadas simplemente porque miles de jóvenes se concentran en su botellona, ¿por qué no se puede cortar el entorno de la Cibeles porque miles de católicos van a decir unas misas de trascendencia global? Los católicos, que son todavía inmensa mayoría en este país -y aunque no lo fueran-, tienen el mismo derecho que los aficionados del Real Madrid, los detractores de los vehículos a motor o los de la caravana del orgullo gay a concentrarse en la vía pública -es decir, en la vía de todos- si cuentan con los permisos pertinentes. ¿Qué tiene que ver que nuestro país sea aconfesional con que estas jornadas mundiales haya decidido la Iglesia celebrarlas en España? Otros motivos de calado cotidiano podríamos citar aquí para escandalizarnos por la incoherencia de un país supuestamente aconfesional.

Atacar sin argumentos sólidos a una institución que lleva más de 20 siglos consolidándose en el orbe -aunque durante determinados períodos históricos haya conseguidos fenomenales cuotas de poder- es tan infructuoso como ridículo. Que lo hagan tantas personas sin la preocupación de una incoherencia moral a todas luces escandolosa, sino por la inercia social de ser controladas por los poderes fácticos que tienen intereses muy concretos es, además de peligroso, tremendamente triste y desesperanzador, pues una de las preocupaciones principales que me llevan a escribir sobre el asunto es que tanta indignación por la tradicional 'propaganda fide' de la Santa Madre Apostólica y Romana podría derivar, en el seno de una sociedad que se llama a sí misma tolerante, en un conato de dictadura con muchísima gente dispuesta a copiar al dictado.

A mí como cristiano y, ante todo, como complejo ser humano, lo que me preocupa profundamente es que la herencia de aquel Jesús de Nazaret que dejó mensajes tan bellos como claros se haya convertido en una Sociedad Anónima que, lejos de reconocer a sus semejantes en cualquier situación, incluso en la de no comprender sus conservadoras y estériles posturas, los utilice para engrosar sus privilegios, a este lado o a aquel de su eficiente victimismo.

  • Este artículo se publica asimismo en el número de la próxima semana de Cambio16, si bien ya lo ha hecho su edición digital, www.cambio16.es

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Puede que tengas razón, que ahora parece que nos indignamos por todo. Pero también puede que sea porque la cosa se pasa de la raya.
Puede que tengas razón, que tanto indignado y ninguna solución, aunque yo creo haber visto un manifiesto, por cierto muy bien redactado, con una serie de alternativas y soluciones a la crisis económica en la que nos encontramos envueltos.
Y si indignarse puede pacerer algo de moda, algo inservible... ¿es no hacerlo la solución? ¿Es permanecer callados ante lo que pasa? ¿O consideras demasiado superficial indignarse habiendo dejado a los bancos hacer lo que les han dado la gana hasta ahora? Yo pienso que más vale tarde que nunca, y opino que hace unos años probablemente no tuviera suficiente información o cabeza, por decirlo de alguna manera, para ser consciente de la realidad que me rodeaba en el momento. Sí, soy una persona joven. Y tampoco somos culpables de una información falsa que nos transmitan día tras día. De una televisión con programas vacíos que nos hagan creer en una realidad que no existe. Pero, claramente, muchos la apoyamos porque vivir en la ignorancia es algo demasiado bello y fácil para el ser humano.
No sé, pero pienso que tal cual dices que es fácil quejarse y no dar solución, usted también lo hace y tampoco la da.

En cuanto al conflicto del Papa que se está generando, lógicamente sólo lo apoyo por partes. Pienso que eso de indignarse y salir a la calle sólo servirá para incrementar el odio entre Cristianos y No Cristianos, y que no se llega a ningún lado. Creo que la mejor forma es intentar de forma pacífica (aunque esa manifestación lo fuera)de solucionar las cosas o llegar a un acuerdo. Pues oigo en tantos y tantos peregrinos eso de "libertad religiosa", pero esas palabras suenan tanto a hipocresía que dan ganas de vomitar. Si mañana se celebrase en España alguna otra gran fiesta religiosa a gran escala, correrían rios de sangre, pues es tan sencillo como que quieran poner una simple mezquita en algún lugar de España, y el pueblo se levante en contra. Libertad religiosa para unos y no libertad religiosa para otros. Así es la vida. Y en cuanto al tema de los "negritos" como dices en tu artículo, es erróneo achacar al Papa la responsabilidad del hambre del tercer mundo, pues lógicamente somos culpables todos, sin excepción. Pero fastidia bastante pensar en que Cristo (suponiendo su existencia) fuera un carpintero y se rodease de pobres (siempre y cuando tomemos como referencia la palabra de la biblia), y el Papa se rodee de cientos de riquezas y privilegios, cuando, aún no sé en que parte de la sagrada biblia, dicen de la necesidad de un Santo Padre como representación de cristo en la tierra.
Considero por otra parte que los indignados pueden tener razón, pues hay videos de extranjeros (franceses en el caso que yo ví), sin parar de beber y bañándose en calzoncillos en una fuente. Y resulta indignante que a esas personas se les reparta tickets de comida gratis y de transporte excusando que se debe por algo religioso. La gente viene a lo que viene, a la juerga, y esa juerga, la pagamos nosotros. Ahora bien, si la solución es no quejarse y cruzarnos de brazos mientra se derrocha tantos dinerales en crisis puesto que se derrochan después en otras cientos de cosas...
Pienso que no hay que quejarse por todo como cita usted, lógicamente. Pero las cosas tienen un límite, y si dejamos que todo transcurra tal cual ocurre sin tratar de tomar medidas en el asunto, Dios sabe a donde puede llegar este mundo. Al menos pensaremos (y eso si es un sentimiento totalmente egoista) que lo hemos intentado, y si de camino conseguimos algo, bienvenido sea.

Álvaro Romero Bernal dijo...

Señor anónimo:
Me alegra haberle proporcionado un motivo de reflexión hasta cosecharle otro artículo de opinión. De eso se trata, claro.

Creo que hay algunos matices en los que probablemente yo no me he sabido explicar. Lejos de mí pensar que no nos deberíamos indignar por determinadas cosas. Por supuesto que sí. Lo que quiero decir es, en primer lugar, que lo indignarse, tras el 15-M, se ha puesto de moda. Suele ocurrir cuando una palabra no muy usual se extiende entre la población, catapultada por algún evento de relevancia. Y, en segundo lugar, que a mí personalmente me indigna que muchos se indignen con cosas sin demasiado sustento y sin demasiada alternativa y no, en cambio, con otras muchas -y cotidianas- con las que comulgan absolutamente en silencio.

Yo no tengo alternativas, como usted dice, porque a mí no me parece mal que venga el Papa. Está en su derecho. Y los católicos en su derecho de atenderlo solemnemente, claro.

Según la Biblia, como usted pregunta, -o más concretamente los Evangelios- el apóstol Pedro, antes un pescador llamado Simón, se convirtió en el primer Papa por voluntad de Jesucristo. Así lo cuenta, por ejemplo, Mateo:
"Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos" (Mateo 16:17-19).

Esa es la cita clave para entender la institución del Papado. Otra cosa, como usted y yo estamos de acuerdo, es que la idea de Cristo se ajuste a la de los Papados que han sido en la Historia, hasta llegar a este Benedicto al que yo, irónicamente, le adjudicaba las siglas de Sociedad Anónima.

En cualquier caso, muchísimas gracias por interesarse por estas cuestiones que nos preocupan a muchos.

Anónimo dijo...

Gracias a usted.
Perdone mi anonimato, pero carezco de cuenta Google, y es algo que me ha pedido para poder publicarlo.
Por otro lado, en cuanto al papado, ha sido una vez más como en muchas tantas cosas, una interpretación de la biblia de su fragmento. Pero una interpretación, es una interpretación al fin y al cabo. Quizás si se hubieran dado otras circunstancias se hubiera interpretado de forma distinta y hoy no estaríamos hablando esto.

Gracias una vez más.

Álvaro Romero Bernal dijo...

Desde luego, estoy de acuerdo en eso que usted insiste ahora. La Historia, como tal, es, además de la historia de los vencedores, la historia de las interpretaciones. Claro que sí.

Por cierto, para firmar, simplemente basta con escribir su nombre. Así, por ejemplo:

Firmado: Currito de la Cruz.

Álvaro Romero Bernal dijo...

Ah, se me olvidaba comentarle una cosa: Más abajo, en este mismo blog, encontrará otro artículo titulado "El barco de Chanquete" en el que expreso algunas consideraciones sobre el 15-M y los indignados que a lo mejor le interesan.

Anónimo dijo...

Anómimo 2

Hombre, es que si no nos quejamos... dejaría de existir cosas como los facebooks, los periódicos, los blogs con espacios como los tuyos (que por cierto sigo muy a menudo y te doy mi felicitación por los artículos que escribes). Quejarnos es de humanos. Lo paradójico es que antes se quejaban la gente de que nadie se quejara, de que daba igual todo, y ahora que nos quejamos se quejan de que nos quejamos. En definitiva, nos estamos quejando todos de todos y de todo, incluido tú también.

Por otro lado parece que cuando citas a los "indignados" (que no somos pocos) da la impresión de que nos tienes en poca consideración, como si no tuviésemos formación alguna, o no supiéramos en qué estamos metidos. Te recuerdo que en este tipo de manifestaciones en las que hay tantísima diversidad de gente de toda clase y de todas las edades (no solamente perroflautas coomo nos quieren hacer ver para restarle importancia y criterio al movimiento) no suele ser para echar el rato como en botellonas, fiestas multitudinarias, romerías, etc... aquí los que van saben a lo que van, aunque si no has ido a ninguna es normal que no tengas esa información, cosa que yo si, por lo que hablo con razón de causa.

Con el tema del Papa es otro cantar distinto. Mezclas fútbol, toros, Fernando Alonso... no sé, no sé, si nos ponemos de esa forma llegaremos a que lo único necesario en la vida es comer, beber y copular... y volveríamos a la edad de piedra... No estoy a favor de la visita del Papa, pero tampoco estoy en contra como para hacer una manifestación en la Puerta del Sol pidiendo que no vuelva más. Yo creo que todos tenemos que tener nuestro sitio, eso es la TOLERANCIA. No debemos rechazar a los demás porque sí, porque entonces demostramos que somos unos intolerantes.

También quiero recordar, que una de las directrices en las que se basa el catolicismo (seguro que más religiones también lo hacen) es precisamente en la intolerancia. A los jóvenes que se inician en catolicismo, desde su más temprana edad, se les dan consejos para impermeabilizarse sobre críticas a su religión. (Podría dar algunas de esas directrices que se les enseña, pero me pegaría aquí un tochazo, si veo que alguien quiere saberlas las pongo en otro post). Por poner un ejemplo una de ellas es que en un grupo donde se encuentren discutiendo del catolicismo, si ven que no pueden defenderlo, o no tiene suficiente soltura para argumentarse, es la de quitarse del medio, salir de ese grupo inmediatamente alegando cualquier motivo.

Anónimo dijo...

ANÓNIMO 2 (continuación)

También sé de esos cursos que realizan a sus monitores o guías para poder defenderse en situaciones donde ataquen a su religión. Hay un entramado bastante sofisticado y adelantado para eso, incluso en distintos idiomas.

Una persona tolerante no tendría que dar esos cursos para argumentar sus creencias, por "Dios"!! jaja.

En fin Álvaro, creo que nos tomas a los indignados por tontitos de barrio que no tenemos ni pajorela idea de lo que hacemos, y de que hay un pastor que nos reclama como ovejas cada vez que se le venga en gana. Parece que somos unos aburridos que estamos esperando cualquier ocasión para poder darle razón a nuestras vidas. Creo que es una torpeza tratar a la gente como si nos chupáramos los dedos.

Una cosa es cierta, estos movimientos, en distintas escalas, están haciendo que algunos paises estén tomándolos en cuenta, en otros sitios a otro nivel como los paises del norte de África están haciendo historia al derrocar a sus dictadores. Te aseguro que aquín en España habrá importantes cambios, en las próximas elecciones ya se demostrarán tímidamente, pero a largo plazo todo tendrá que cambiar y eso es lo que estamos haciendo y trabajando para que se consiga.

También dices que por qué no somos nosotros los que damos esas soluciones y te contesto que nosotros somos el pueblo, y que nosotros somos los que ponemos a los políticos para que piensen en esas soluciones, que para eso se les paga. Estaría bueno que encima seamos nosotros los que tengamos que pensar en cómo llevar el país, pues estaría bueno, para eso quitamos de un plumazo a todos los políticos, eso no tiene mucho sentido que digamos Álvaro. Además que en estas asambleas organizadas por el movimiento 15M, se dan directrices de lo que se pretende que cambie y también se dan posibles soluciones. Incluso hay intelectuales de cada campo que propone varias alternativas en los distintos puntos. Lo que pasa es que hay que leerlo.

Bueno, un saludo Álvaro y sigue con tus artículos, que lo bonito de todo esto al fin y al cabo, es que podamos decir lo que pensamos aunque nuestras ideas sean diferentes o no.

Álvaro Romero Bernal dijo...

Anónimo 2, me alegra que usted también se integre en la diálogo. Pero al tiempo que me achaca a mí no leer las propuestas de los idignados, creo que usted mismo no me ha leído a mí correctamente. En ningún caso he minusvalorado al 15-M. Todo lo contrario. Vuelvo a remitirle a "El barco de Chanquete", publicado en este mismo blog, por cierto.

Estoy de acuerdo con lo que plantea de la intolerancia de las religiones sólo en parte. Me explico. Como yo mismo recuerdo en este artículo, no estoy de acuerdo con las fuerzas motrices del catolicismo actual: MOvimiento Neocatecumenal, Opus Dei, Legionarios de Cristo, principalmente. En estos grupos poderosos, sí se practica lo que usted apunta. Pero la Iglesia es muchísimo más amplia. Yo, por ejemplo, me considero cristiano, y estoy encantadísimo de dialogar con ustedes, que dicen no serlo. Es más, este artículo que discutimos encabeza la opinión de una revista de ámbito internacional como Cambio16 (www.cambio16.es), que abre con el asunto del Papa ahora mismo, y tiene una ideología bastante contraria a la Iglesia, por ejemplo.

Vuelvo a recordar que, para firmar, si se quiere, basta con escribir: "Firmado: Perico de los Palotes"

Gracias otra vez, y un saludo.

Anónimo dijo...

Es la primera vez que leo uno de sus artículos y en general, me ha gustado su estilo: como lectora aprecio la fuerza que libera y como ciudadana respeto una opinión clara y argumentada. Ahora bien, aunque el texto tiene el mérito de hacernos reaccionar, también ha suscitado una extraña reacción y esto sólo al leer una banalidad que más de una vez se oye decir en las calles y que siempre me deja de bruces:"(...)los estúpidos que se dejaron engañar por ellos (los banqueros)." Esta frase más que fuerza irradia rabia o quizás, más que rabia, superioridad. Afortunadamente no soy una de esas tantísimas personas sobreendeudadas, pero al pensar en ellas 5 años atrás, me indigno contra el poder. Si, ME INDIGNO contra el PODER y también contra los BANQUEROS. Ahí queda dicho. Porque en su momento España estaba sumida en una euforia organizada desde arriba. Propaganda pura que sumió a todo un pueblo en una percepción irreal de la situación del país. Estúpidos? Qué dureza la suya! La historia nos muestra que la humanidad es muy sensible a la propaganda: cuántos intelectuales hubo entre las masas bolcheviques y nazis? Si, probablemente sea una comparación acrónica y desproporcional, pero a mi parecer España ha mostrado ser un ejemplo más de las consecuencias de la propaganda y la desinformación. Si bien no es el tema de su artículo, no he podido dejar mi sentir en el tintero. Llamar estúpidos a tantos ciudadanos! Qué seguridad la suya compañero!
N.B.: Por supuesto no me quedaré con este mal sabor de boca de su artículo. Al contrario, le felicito por el resto.

gordito apollado en un barril dijo...

solo hay que hechar un vistazo a las imagenes que salen en la tele de los indignados del 15M,japon,que es el peluquero de mi barrio se pondria las botas,no tengo nada en contra de los que llevan el pelo largo,pero hay pintas que lo dicen todo...en ese movimientos mencionas la palabra trabajo y algunos le entran las fatigitas de la muerte.

Anónimo dijo...

gordito apollado en un barril, está claro que al decir lo que pone en su post, demuestra su desinformación, ya que se traga lo que aparece en la televisión. La televisión en general, al igual que la prensa, están en contra de este movimiento, porque ellos al igual que el PSOE y el PP, sólo quieren su juego que es el bipartidismo. Las televisiones por ejemplo bailan al son de estos dos partidos, por lo que su pan (su futuro) depende de lo que le indiquen estos dos poderosos grupos políticos. El director de la televisión da la orden esplícita de sacar lo más malo de esos movimientos y de enfocar a los llamados "perroflautas" para desestimar su credibilidad.

La televisión se mofa de gente como usted, para contaros su "verdad". Por favor no os dejéis manipular por la tele, la tele idiotiza y manipula. Detrás de este movimiento del 15M hay muchos intelectuales, profesores, estudiantes, trabajadores, parados, gente de todas las edades... Hay que hablar con información, información contrastada, no lo que le pongan en la tele por delante. Me da mucha pena penita de gente como usted por dejarse caer en el circo que tienen montado los políticos. Por favor quítese la tele del salón y salga a la calle a verlo con sus propios ojos. En el movimiento han participado un millón de personas, le aseguro que no hay tantos perroflautas en el pais.

Saludos.

Manuel dijo...

No quiero participar en tan dilatada discusión, sólo decir que estoy contigo, Álvaro, en el artículo principal y que lo realmente preocupante es que el mensaje de Jesús de Nazaret ya no exista en la Iglesia. Porque los creyentes debéis sentiros engañados, ¿no? ¿o esa no es la palabra?

Álvaro Romero Bernal dijo...

Sí, Manuel. No sé si la palabra exacta puede ser "engañados", pero en cualquier caso somos millones los cristianos que no nos vemos representados por la jerarquía eclesiástica. Eso, sin embargo, no me hace despreciar el mérito mundano de su férrea organización, de su admirable poder de convocatoria (a la vista están esas imágenes)y de su éxito sin paliativos en acontecimientos de este tipo. Dialogar sobre ello es sano; criticar sin argumentos, inútil. Y desde luego, poco democrático e incluso civilizado crear artimañas para impedirles su reunión.

gordito "apollao"en un barril dijo...

que razon tienes anonimo en mi desinformacion,apenas tengo tiempo de "informarme"porque la mayoria de mi tiempo la paso trabajando..que en ese mivimiento hay de todo..de acuerdo,per que la gran masa,a la que me refiero en mi comentari es asi,sin ablar de lo espesito que son,que han tenido que limpiar toneladas de basura..o estoy tambien mal informado,que han hecho un daño incalculable a los comercios cercanos,o estoy tambien mal informado?¿indignados?yo tambien estoy indignado de pagar impuestos para que otros puedan vivir sin dar un palo al agua.no le de pena de mi,dele pena de esa gente,con menos porvernir que el sastre tarzan.la tele no la puedo quitar,entre otras cosas porque mis niñas ven doraimon,pero me gustaria que me contestara usted si no ve la tele,usted a contado al millon de participantes o lo ha leido en un periodico o lo dijo un telediario.?..al final todos manipulados.

goedito "apollao" en un barril dijo...

se me olvido decirle que prefiero ser un gordito "apollao" en un barril a un anonimo...que suena a carta amenazante..saludos

Anónimo dijo...

Hola gordito apoLLao en un barril, no era una ofensa mi comentario, para eso están este tipo de blogs, para dialogar y comentar. Me pongo anónimo porque es lo que aparece en "Elegir una identidad" ya que no tengo creada ninguna. Pero si prefieres me puedes llamar "Gordito apoLLao en una mesa de trabajo". Lo que dije antes, que hay que estar informados para poder descalificar tan gratuitamente. Saludos y no se asuste, que sólo son palabras jaja.

gordito"apollao"en un barril dijo...

no me asusto...faltaria mas,solo que usted se cree mejor informado que nadie y que su informacion no esta manipulada..cuanta razon tienes que para eso estan estos blog..y ami me encanta participar,dialogar.debatir...en fin,lo que viene a ser una democracia.no se tome a mal mi primer comentario,pues quise aflojar un poco los comentarios tan profundos y serios..si frecuentas este blog ya me iras conociendo por mi tipo de comentarios siempre con un poco de humor...ahora bien no le perdono me copie el apodo.un saludo amigo