lunes, 7 de abril de 2008

La generación mimada


Ahora se cumplen 40 años del Mayo del 68, aquella explosión rabiosa que duró un suspiro y que echó a la calle a los universitarios franceses que reclamaban derechos básicos para una sociedad dormida. Después de tanto tiempo, la gente se ha dado un atracón de derechos y ronca en la larga siesta del conformismo. Claro que el personal está conforme porque ha logrado el privilegio de flotar entre el estado del bienestar y la generación anterior, que continúa resistiendo los embates de la vida real; de la subida del pan y los caprichos tecnológicos. Pero llegará un día, no muy lejano, en que el Estado dejará de garantizar un estar tan bueno y los viejos desaparezcan. Entonces, esta generación que aún no ha dado un palo al agua -entre el picnic del campus de libre configuración y las escapadas del finde- dejará de encontrar privilegios, y hasta es muy posible que se vea acosada por los mimos que le pidan sus hijos. Y no sabrá qué hacer.


La última encuesta de condiciones de vida de las personas mayores publicada por el Imserso arroja datos tan cotidianos como escalofriantes: el 70% de las mujeres mayores de 65 años cuida habitualmente de sus nietos. De ellas, un 22% lo hace a todas horas, como si fuesen las propias madres. Y estamos hablando de viejas -que nadie me exija eufemismos, por favor- que tuvieron media docena de críos, por lo menos, que los criaron a contracorriente, cuando había de todo menos posibilidades, y que han llegado al otoño de sus vidas con la certidumbre plena de haberlos dejado colocados en la vida. Muchos de ellos, que rondan ahora los 40 tacos, no sólo ni piensan en la colocación de los suyos, sino que no han encontrado aún sus lugares en el mundo, lo cual es muy grave. Y lo es porque en el fondo del asunto subyace un tufo insoportable de hedonismo barato y de irresponsabilidad. Éste es un debate de explotación senil, de esclavismo descarado con los jubilados, que han renunciado a todo júbilo para alargar la infatilización de sus descendencias de cuarentones.


Con tal estado de cosas no puede surgir ninguna revolución. ¿Quién quiere una revolución? Los jóvenes temen, en todo caso, que se rebelen los abuelos, pero a éstos ya les fallan las fuerzas. Así que aquéllos seguirán beneficiándose vilmente hasta que éstos estiren la pata. Para entonces, la juventud habrá dejado de serlo y probablemente encuentre vericuetos para que la Administración se encargue de ellos. Entretanto, asistimos al matrimonio que trabaja su jornada laboral, que delega críos en padres y suegros y que disfruta, de vez en cuando, de escapadas a solas para una sana recuperación. Esta tipología generacional no se ha dado nunca, pero sus días sobre la tierra están contados. Por pura lógica y pura caradura; no estarán dispuestos a hacer lo mismo con sus hijos, porque sus vidas no están hechas a la renuncia ni al esfuerzo, sino al frito y corcho. De modo que serán los siguientes, los del 2038, por lo menos, los que busquen una purificación de los usos sociales y los que devuelvan las aguas de la lógica a su cauce de sentido común y humanidad.


La mayoría de la gente nueva que empuja, lo hace para hacerse un sitio en el sofá y poner los pies encima de la mesa. Para que la abuela vaya y venga, hasta que reviente. No la deshumanización del arte, sino el arte de la deshumanización.


Ya les llegará su hora.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ME GUSTA TU COMENTARIO EN VOZ ALTA. ASÍ DE CLARO. LA PERSONA DEBE SER LIBRE Y DECIR LO QUE PIENSA, SIN COMPLEJOS, NO TEMIENDO LO QUE PIENSEN LOS DEMAS: SI TU AMIGO EL ROJO PIENSA QUE TU PENSAMIENTO ES ALGO "RANCIO" O TU VECINO EL DEL P.P. PIENSE QUE ES UN PENSAMIENTO PROGRE. NECESITAMOS GENTE LIBRE QUE NO TENGA MIEDO DE DECIR LAS VERDADES QUE TÚ HAS DICHO. QUE HEMOS MEJORADO SÍ, EN DINERO, EN HOSPITALES, EN ESCUELAS, EN CARRETERAS, EN IGUALDAD, PERO HEMOS PERDIDO EN VERGUENZA, EN RESPETO, EN AMOR, EN SACRIFICIO. SALUDOS.

Anónimo dijo...

LAS PERSONAS DEBEN SER CLARAS,COMO TU ERES UNA GRAN PERSONA CON LAS IDEAS MUY AFORTUNADAS Y LLEVADAS A CABO,PERO EXISTE EL LADO OPUESTO COMO SON AQUELLOS PERSONAJES QUE LE GUSTAN MIRAR SOBRE LOS HOMBROS DE LOS DEMAS,Y INSISTEN EN HACER CREER A LA SOCIEDAD QUE ESTAN CERCA DE DIOS, Y ES AL REVES ,CADA VEZ SE ALEJAN MAS Y MAS,SIN PONER LIMITES Y TAN POBRES EN ARGUMENTOS QUE DECIDEN NOTIFICAR MEDIANTE CARTAS EN INTENTAR DESEMPLEAR A QUIEN LES HABLA CLARO Y NOS INFORMAN DE LAS VERDADES ACONTECIDAS, PERO YA VEIS QUE ESA ES LA REPUESTA DE ALGUIEN QUE ES CABEZA VISIBLE DE UNA INSTITUCION CRISTIANA Y QUE DEBE DAR EJEMPLO AL EXTERIOR Y A SU INTERIOR Y LA MAQUINA DE PENSAR QUE DE PELOS CARECE LE AYUDE AL CORAZON PARA REGIR LOS DESTINOS DE LO QUE MUCHA FALTA LE HACE A LA PALABRA DENOMINADA HERMANDAD.Fdo Juan Manuel Curado

Álvaro Romero Bernal dijo...

Querido Juan Manuel:
Deberías estar escarmentado a estas alturas. La vanidad humana es una de nuestras perdiciones. Y hay quienes zozobran muchísimo por ese lado, por ese vicio, por ese pecado -llámalo como quieras. Había un refrán que decía algo así como "si quieres saber quién es fulanito, dale un carguito". Y viene que ni pintado para el caso que hace hervir tu sangre. No te preocupes. Quienes actúan incoherentemente, con una vela a Dios y otra al Demonio, se descalifican solos; la gente no es tonta. Además, no son conscientes realmente de lo pasajeros que son, de lo prescindibles que son, de lo poco que pintan. En definitiva, tienen el ego tan subido que viven en otra dimensión, falseada y ridícula. Así que cuando pegan el jardazo, les duele más. En fin, no merecen le pena como para gastar tanto pensamiento en ellos. Son agua pasajera. Tiempo al tiempo.