miércoles, 16 de enero de 2008

Alianza de Civilizaciones

El nombre puede pecar de solemne, cursi, pretencioso o cinematográfico, pero la idea, más o menos utópica, es por lo menos positiva. Se la sacó de su ingenua manga ancha el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a la luz o a la sombra de su triunfo electoral en medio de tanto odio heredado desde el 11-S. Zapatero ha vendido en los últimos años este concepto que viene a significar un pacto más o menos tácito entre Occidente y Oriente o, lo que es lo mismo, entre el mundo capitalista liderado a partes desiguales por EEUU y Europa y el tan diverso mundo musulmán. Eso a grandes rasgos, claro. Haber conseguido una cita internacional en Madrid en la que intervengan tantos líderes mundiales de primer orden ya me parece un éxito rotundo, independientemente de que sirva para algo o no. Por lo menos se habla del asunto y ya sabemos que la semántica primeriza es la semilla de los grandes logros; es mejor hablar de alianzas entre formas de entender la vida que de conflictos, guerras o efectos colaterales, que es el campo semántico más habitual que les gusta a otros. En fin, que por algo se empieza para la imperiosa necesidad de entendernos en este globo cada vez más globalizado y, por tanto, cada vez más estrecho. Bien.
Lo que no puedo entender, y ahí coincido con la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, es cómo puede haber grupos, grupitos y grupúsculos que no sólo rechazan la idea de plano, sino que la ridiculizan y hasta se ríen de ella. Se ríen de la intención. Y eso no me parece admisible ni siquiera como estrategia política de oposición. No se puede estar en contra de una alianza de civilizaciones. El concepto es irrechazable e impecable. Otra cosa serán las estrategias para llevarlo a cabo, en las cuales deberían trabajar absolutamente todos. Cómo es entonces que unos -cómplices desenfocados y despistados de una guerra iraquí que no ha servido para nada- y otros -purpúreos aliados con báculo en campaña- se ríen de la Alianza de Civilizaciones. ¿Puede alguien explicármelo, por favor?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sinceramente, me parece que eso de la alianza de civilizaciones es una verdadera estupidez. Tal vez mi perspectiva sea muy limitada, pero ¿sobre qué hay que -o se puede- hacer un pacto entre Oriente y Occidente?
Por otra parte, en vez de intentar salvar el mundo con una alianza global, ¿no sería mejor centrarse en la parcelita española, que bastantes malas hierbas tiene?
No recuerdo exactamente una cita bíblica que creo que viene bien: Señor dame fuerzas para transformar lo transformable, paciencia para soportan lo que no se puede cambiar y discernimiento para distinguirlo.
J.M.

Álvaro Romero Bernal dijo...

Insisto en que puede ser discutible el proceso o las acciones que deben seguirse, pero no la idea o intención.
Por otra parte, nunca he sido partidario del argumento de rechazar algo bueno porque hay otras cosas también buenas en potencia, me explico: el argumento de no hago esto, aunque pueda, porque hay que hacer o parece más evidente aún hacer esto otro (¿es incompatible emprender acciones internacionales con estrategias dentro del país? No somos burros que sólo miran en una dirección, creo).
En cuanto a la cita bíblica, seguramente del A.T., puede verse cómo la primera súplica viene bien al caso, en efecto, "transformar lo transformable" (¿hay que resignarse a que hay cosas que no tienen solución?), en cuanto a las otras dos, bueno, ya dijo alguien también que las religiones (o una en concreto) es el opio de pueblo, es decir, la medicina mágica de la resignación... En fin, comprendo que es un tema difícil. Pero concluyo: no risible.

Anónimo dijo...

Y Zapatero a la vez que promueve la Alianza de Civilización, lidera el movimiento para incluir "incondicionalmente" a Turquía en la UE. Me pregunto: ¿por qué incondicionalmente si todos los demás han cumplido estrictamente las condiciones impuestas desde el principio? ¿Por qué incluir a Turquía en la Unión Europea y Turquí no forma parte de Europa? Yo soy partidario del diálogo intercultural, pero si la Alianza de Civilizaciones comienza por darle a Turquía el bastón de mando de la UE (le correspondería por número de habitantes...), yo me salgo... Pero es cierto, "Alianza de Civilizaciones" suena muy bonito.

Anónimo dijo...

El anterior comentario es mío, no pretendía dejarlo sin firmar. Soy Manuel Guerrero.

Saludos a todos